Google lanzó el año pasado en Estados Unidos un servicio que permitía hacer búsquedas preguntándole directamente al buscador desde el teléfono móvil. Y para ello no hay que utilizar botones o una pantalla táctil; basta con hablar claro por el micrófono.
El uso del habla para interactuar con Internet y los ordenadores no es nuevo, pero toma más sentido en dispositivos como los teléfonos, donde la comodidad para escribir con un teclado o una pantalla táctil está reñida con el peso del terminal, que al final tienes que llevar en el bolso o bolsillo.
IBM también apuesta por tecnologías por voz. Hasta ha creado un nuevo sistema, el Protocolo de Transferencia de Hiperdiscurso (HSTP). Sus investigadores aseguran que en el futuro “la gente hablará a la web y la web responderá”. Lo que no nos dicen es que si la cosa funcionará en ambos sentidos.